Sonido Indie | Crónica Festival Gigante 2017 (Viernes)
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Crónica Festival Gigante 2017 (Viernes)

Mucho más tarde de lo que nos hubiera gustado. Así es como nos presentamos en Guadalajara para disfrutar vivir por tercera vez una nueva edición del Festival Gigante. Una vez superada la melé organizada con motivo de la recarga de pulseras, descubrimos que el Estadio Fuente de la Niña vuelve a lucir espectacular. El césped que custodian los escenarios Gigante y Guadalajara descansa plácidamente esperando a los 16.000 asistentes que la organización ha confirmado.

Que la jornada del viernes comenzara tan pronto, impidió que pudiéramos estar para el concierto de Julián Maeso entre otras interesantes propuestas, una de las espinitas que llevamos tiempo clavadas. El evitar que los escenarios principales se solapen es un acierto, sin duda, pero condena inevitablemente al hermano pequeño, el escenario Talento Gigante. Es el precio a pagar por tener un cartel donde conviven nombres nacionales, internaciones y emergentes con total naturalidad.

Comienza el espectáculo…

La primeras notas que nos sobrevuelan son las que lanzan Jairo Zavala y su compinches. Era nuestra primera vez Depedro, y el paseo que nos dimos en su alfombra musical, esa que te lleva a descubrir sonidos de cualquier lugar del mundo, estuvo lleno de sensaciones. Mucho músicos deben envidiar la conexión que Jairo consigue con su público. Especialmente cuando suenan temas como “Comanche”, “Nubes de Papel” o “Diciembre”.

 

De ahí giramos 180 grados, avanzamos unos metros y ya estamos frente a Niños Mutantes. Los granadinos continúan celebrando su decimo aniversario, el cual estuvo a punto de no llegar nunca. Y creo que el borrón y cuenta nueva que se impusieron después de lamerse las heridas les ha sentado fetén. Se les nota cómodos y con más confianza que nunca, y esas vibraciones comparten espacio en el Gigante con sus grandes canciones. Incluso aquellos que consideraron que el su concierto era el momento ideal para descansar un rato, finalmente se fueron acercando y terminaron entonando “Como yo te amo”. Una versión que ya se ha convertido en un clásico de la banda. El resto de marcas serias las produjo “Errante”. Alex O’Dogherty en versión ninja apareció a nuestro lado para disfrutar por unos minutos de su concierto.

Aunque todo estaba orquestado para estar en plenitud cuando llegara en turno de Love Of Lesbian. Los catalanes continúan girando con El Poeta Halley, y lo hacen formando parte del cartel de multitud de festivales del panorama nacional. Curiosamente en Guadalajara era su primera vez. Y no se les dio nada mal. Su aparición sobre las tablas siempre provoca una excitación generalizada. Santi Balmes es un frontman ideal. Se desenvuelve inusualmente, pero su poder de atracción es comparable al de John Boy.

A pesar de que ya han publicado varios disco después, 1999 siguen siendo el motor de su carrera. “Alli Donde Solíamos Gritar”“John Boy”, “Algunas Plantas” “1999” son capaces de sostener cualquier show por si mismas. Ellos, lo saben y por ello las esconden en sus setlist entre el resto de canciones. Se despiden desde su “Planeador”. Y la sensación de coitus interruptus cuando alzan las manos nos deja a merced de la masa que busca el cambio de escenario.

El frio aparece de forma estelar. Un clásico en Guadalajara. De ahí que tan solo aguantásemos algunos temas de Fuel Fandago. Que salieron de forma arrolladora, incitándonos a convertir la noche en un recuerdo irrepetible, lástima que el físico no aguantase.

@IbanSonido

P.D: Queremos dar las gracias a Maripsan por cedernos su fotos para ilustrar la crónica. Un nuevo fichaje con la que seguro compartiremos más de un concierto.

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