Sonido Indie | Crónica Festival Gigante 2017 (Sábado)
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Crónica Festival Gigante 2017 (Sábado)

El segundo asalto comenzaba desde bien temprano. Enmarcados dentro de la programación del festival, pero con carácter totalmente gratuito, se celebraron conciertos en la Plaza Santo Domingo. Por allí pasaron entre las doce y las tres, Yo Estratosférico, Desvariados y Julieta 21. El exceso de calor y esa maldita carpa-invernadero echaron atrás a un publico que prefirió terraza y cervecita. Ese aspecto tienen que pulirlo. De ahí, a las diferentes plazas que acogían el Vermú Gigante, donde distintos Djs se encargaban de mantener el ambiente hasta que comenzará la segunda jornada. Nosotros optamos por comer.

Segundo asalto:

Volvíamos a pisar el césped sobre las 8. Teníamos claro que León Benavente eran imprescindibles, y eso que el horario menguo ligeramente su directo a nivel visual. Sobre Abraham Boba y compañía creo que ya os hemos contado todo. Sus conciertos nos suponen una descarga continua de energía y desenfreno. Boba estira y desgarra la voz a su antojo, su prepotencia y arrogancia te hace odiarle por momentos, pero siempre sumergido en esos ritmos taladrantes. Los picos más altos del potenciómetro gigante se producen según manda el guión, “Ánimo Valiente” y “Ser Brigada”. Esta última se ha convertido en una bala de cañon capaz de tumbar al crítico más tosco de los leones.

En la siguiente casilla Coque Malla. Le utilizamos de banda sonora mientras comentamos la jugada anterior. No le seguimos y nuestro conocimiento se limita a los clásicos de Los Ronaldos y el ya masivamente machado “No Puedo Vivir Sin Ti”. O mucho nos despistamos o ninguno de ellos pasó por Guadalajara. Sobre las diez le llegaba el turno a uno de los artistas internacionales, Nada Surf. Y mi opinión aquí esta clara, creo que el Festival Gigante había encontrado su espacio dentro del producto nacional. Eligiendo adecuadamente un cartel, donde se podían disfrutar de artistas que era difícil encontrar en este circuito. La batalla de atraer nombres internacionales le meterá en una guerra que posiblemente pierda y le deje muy tocado.

 

 Nuestra última bala era Iván Ferreiro. Si, jugamos a caballo ganador. Pero es difícil resistirse al directo del pequeño gallego. Empieza por el final, por “Casa, ahora vivo aquí”. El rodillo es imparable y el setlist espectacular, una selección de hits, de los muchos que ya acumula Iván. Llega el momento de tocar el corazón de todos y bailar “Años 80”, para después moldear el fango con “El Equilibrio es Imposible”. El cierre es igual de repetitivo como necesario. “Diecinueve” de Maga nos levanta a todos unos centímetros del suelo, la próxima vez que toquemos tierra estaremos en Playa América escuchando “Turnedo”.

A seguir creciendo:

La conclusión es que el Festival Gigante evoluciona paso a paso sin atragantarse. Que el camino es el adecuado y se nota año a año. Los errores son asumibles ya que surgen al buscar mejoras, y aunque es evidente que tienen cosas que mejorar y mucho que crecer, si siguen trabajando así cada vez ocuparan un lugar más alto. Mención especial a la cantidad de peques que acoge el festival, con lo que ello significa. Los padres llevan sin ningún temor a sus hijos, mientras la organización les incita a ello habilitando zonas adecuadas para ellos.Chapó.

@IbanSonido

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