Crónica Festival Gigante 2015

Jero Romero (Foto Archivo: @SanSonido)

Al llegar a la puerta y alinear nuestro pies en la  larga cola nos asaltaron los recuerdos de la primera edición, aquella donde la insuficiencia de personal convertía el recorrer la pulsera en un proceso demasiado largo, el mismo que nos impidió en esta segunda edición disfrutar desde el minuto de uno de Jero Romero.

Y nuestro gran interés por volver a escuchar a Jero Romero era justificado, ya que durante la tarde surgieron mensajes en la redes de los integrantes que sonaban a despedida,y aunque nosotros no tengamos confirmación oficial, si tenemos la sensación de que asistimos a la ultima actuación del grupo. Y es una pena, porque pocos grupos consiguen transmitir tanto sobre el escenario, auténticos liberadores de sentimientos ajenos. Y aunque en esta ocasión el sonido no les acompaño, las canciones siguieron clavandose hasta dentro, volvimos a gritar ese “Fue hoy…..” que tanto nos libera, sacudimos la cabeza intentando liberarnos de “Las Leves” y todo termino de un modo “Correcto”. Un abrazo de la banda sobre un escenario que temblaba de emoción puso el punto y final a una etapa brillante.

Llega el momento de llenar el estomago, y aquí el festival si que ha mejorado en relación a su primera edición. Más oferta, débiles colas (excepto si intentabas pedir en los descansos) y mayor calidad.

Cambio de escenario para escuchar a Rufus T. Firefly. Con una propuesta poco convencional continúan ganando fieles en cada actuación, y si, nosotros somos los primeros en reconocer que a priori su universo musical, puede resulta denso, pero nada más lejos de la realidad. La profundidad de unas composiciones plagadas de arreglos y un sonido en directo implacable, consiguen transformar cualquier entorno en una ubicación ideal para disfrutar de “El Problemático Winston Smith” y “El Séptimo Continente”, dos de esos cortes que en directo ganan enteros, debilitan la voz y golpean el pecho con fuerza. Y así continúan deslizando entre nosotros las canciones que forman sus trabajos más recientes, las que levantan un ligero y gélido viento alcarreño que nos devuelve a la realidad, con unos Rufus que se despiden triunfantes.

Rufus T. Firefly (Foto Archivo:@SanSonido)

Después le toco el turno a Pasajero, a quienes aún no habíamos tenido oportunidad de verles en directo con su último álbum, “Parque de Atracciones”. Un trabajo a nuestro parecer menos profundo, que incide más en los problemas sociales que convulsionan el país, convirtiendo algunas de las canciones en auténticos himnos protestantes. Está nueva propuesta, deja el directo algo deshubicado dentro de un entorno distendido y de disfrute. La voz de Dani Arias araña pero no desgarra, incluso los cortes más representativos de “Radiográfias” suenan tímidos y sin alma.

Con una temperatura demasiado baja para nuestro gusto aparecen sobre el Escenario Guadalajara Varry Brava. Ellos tienen muy claro cual es su posición y desde el primer momento hacer tambalearse a un personal necesitado de calor. A pesar de su aspecto visual desenfadado y locuelo, que nadie piense en un concierto donde todo vale, ellos ejecutan con maestría y eficiencia sus creaciones. Allí bailaba hasta el personal de la barra, pero es que haber quien es el valiente que se resiste a despegar los pies del suelo mientras suenan “No Gires”, “Ritual”, “Fiesta”……..Y no era fácil, porque a su vez, en el Escenario Guadalajara estaban L.A.

La segunda jornada comenzaba por la mañana con las actuaciones de Los Nastys, The Noises y Correos. Tristemente el trabajo me obligo a volver durante la mañana a Madrid y me impidió poder formar parte de la fiesta que se vivió en la plaza. Y poco planes pueden ser más apetecibles que tomarse unas cañas con tu gente y The Noises poniendo banda sonora al momento.

Ángel Stanich (Foto Archivo: @SanSonido)

Nuestra tarde la abría Ángel Stanich, un joven que ha conseguido un hueco importante dentro del panorama nacional con tan solo un disco y un Ep… y eso dice mucho. Sigue agitando una bandera que tan solo lo representa a él y su banda, aunque cada vez son más los que alientan su “Camino Ácido” desde el foso. Era una gozada ver como los niños correteaban por la pradera mientras sobre el escenario sonaba “Metralleta Joe”, su tema más conocido y donde tanto Ángel como el publico consiguen su mayor fusión. Momento solo igualable a cuando el músico invito a que le acompañara sobre el escenario a Jave de Idealipsticks.

Parón para nuevo avituallamiento y despues Dorian, a los que a pesar de la enorme decepción que sufrimos en el pasado SanSan Festival, donde su estreno de la nueva gira supuso para nosotros un momento soporífero, les queríamos dar una nueva oportunidad. Y acertamos. El show poco o nada tuvo que ver, el acompañamiento de cuerda sirvió para engrandecer, aportado en ciertos temas detalles que hacían brillar de manera especial las composiciones. Pero ninguna de las canciones se vio deformada, se mantuvierón las bases y allí todo el mundo se desgañitaba y saltaba buscando el camino a “Cualquier otra Parte”. Una evolución obligada para una gira que en principio solo tendría sentido en teatros. No movimos ni un centímetro los pies porque llegaba el plato fuerte, Vetusta Morla.

Vetusta Morla (Foto Archivo: @SanSonido)

Rápidamente la marea comenzo a poblar cualquier espacio posible, no se respetaban pies ni consumiciones, lo único importante era conseguir un hueco que nos permitiera poder observar “La Deriva” como se merece, un espectáculo único que te sopla en la nuca y te susurra en el hombro. Los Pucho, Jorge, Álvaro, Guille, Indio y Juanma extienden la manta y todos nos sentimos abrigados y protegidos, mientras, “Tal Vez lo que te Hace Grande” nos devuelve recuerdos de cuando quisimos ser héroes. Y aunque no estuvieron todas, ya es muy difícil, el setlist dejo un placentero sabor de boca tanto a los recién llegados como a los curtidos en mil conciertos de los madrileños. “La Mosca en tu Pared”, “Cuarteles de Invierno”, “Sálvese quien Pueda”, “Maldira Dulzura”, “Mapas”, “Valiente”, “La Cuadratura del Circulo”…. y “Los Días Raros” con el que cerrarón el concierto. Un nuevo pellizco al corazón y los sentidos en formato musical que Vetusta Morla lleva al extremo, dejandonos aturdidos y desubicados cuando vuelve la luz y se produce el silencio.

Aquí termino para nosotros un Festival Gigante que evoluciona a pasos agigantados y al que le deseamos una larga vida. Porque a pesar de que doblaron el publico respecto a su primera edición, han conseguido mantener el ambiente de festival cercano y pensado para por y para el público. ¡¡Nos veremos en 2016!!

@IbanSonido    

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