Sonido Indie | Crónica DCode Festival 2017
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Crónica DCode Festival 2017

Era la única opción. La última oportunidad para que DCode Festival recuperara su posición era esta. Un gran cartel acompañada por una muy buena organización, que aún tiene que pulir detalles. Desde el aterrizaje en la capital de otros grandes festivales, el DCode se había limitado a buscar un gran cartel aunque las piezas del mismo no encajaran. El caso del pasado año fue el más vistoso, ensalada de estilos tan dispar que atrajo a mucho publico con tan solo uno (a lo sumo dos) conciertos entre ceja y ceja. Y eso que contaba con una de la figuras nacionales de más tirón, Bunbury.

En esta ocasión el cartel era excelente y además muy conjugado. Esta claro que todos podríamos jugar al típico: saco a este y meto a este. Pero es justo reconocer que todos los allí presentes llevábamos la agenda saturada de conciertos.

Guitarras entre las nubes

El día no estaba dispuesto a ponerlo fácil. Nublado y con un molesto aire tenia pensado incomodar a los asistentes, pero la cosa le salió mal. Apuntándose a la moda de los conciertos matinales, la organización decide que Iván Ferreiro es una buena opción para disfrutar a la hora del vermú. Error fatal.

Sobre las 6 le llegaba el turno a Carlos Sadness, que despedía en DCode la gira en España. Y no lo hizo de la mejor manera, y eso que el público era abundante y muy predispuesto. Sólo el sonido podía estropear aquello, y así sucedió. Lo que nos hizo temer que los conciertos ha celebrar en el escenario #2 sufrieran el mismo problema, pero no fue así.

De aquí en adelante los dos escenario principales se los disputaban las banda internacionales. El complejo de pelota de tenis hizo su aparición. Primero Milky Chance, que consiguió atraer la atención de todos, incluso de los que estaban haciendo guardia frente al escenario donde Liam Gallagher ofrecería su show. Y llego uno de los momentos de la noche. Con su simple aparición sabíamos que le había cogido el pulso al festival sobradamente. Actitud, un gran banda y un puñado de canciones que te parten por la mitad. ¿Cuántas veces habéis soñado escuchar “Wonderwall” en directo? Pues los presentes ese propósito ya lo hemos tachado.

Las nubes desaparecían por momentos y Band of Horses se convertían en la banda sonora ideal.  Llamarlo tablas, llamarlo ensayos, llamarlo X…. Pero el folk indie de los de Seattle tiene cabida en cualquier oído. Una hora que se paso volando. Aunque sin tiempo para lamentarnos aparecían Interpol. Y aquí llega nuestro error. Teníamos que elegir un momento para reponer fuerzas y pensamos que era la mejor opción, por el tema de la gente y demás. Pues en la distancia, y con mucho sufrimiento, disfrutábamos de como la banda neoyorkina desgranaba con excelente pulcritud “Turn on The Bright Lights”. No nos lo perdonaremos nunca.

Al igual que sucediera hace cuatro años, nuestro principal atractivo era Franz Ferdinand. En esta ocasión teníamos como aliciente el saber como afectaba al grupo la baja de Nick McCarthy. Guitarrista de peso en la formación, que también dominaba los teclados y era un autentico imán en los directos. Y que decir…El rodillo de los escoceses arranco con tanta fuerza, que no tuvimos tiempo ni de acordarnos del bueno de Nick. Un setlist donde no hubo espacio para el descanso. “Jaqueline”, “Love Illumination”, “Ulysses”, “Michael” y la canción perfecta, “Take Me Out”. Todas transitan entre un publico que parecía llevar esperando este momento toda una vida.

Después de la tempestad viene la calma. La tranquilidad de disfrutar de un brillantes The Kooks, que nos provocaban un ligero balanceo con sus pegajosas melodías. Muchos valientes resistían aún, formando parte en los coros de “Oh La La” entre otras. Los últimos giros los guardábamos para Varry Brava, que despedían la gira de “Safari Emocional”. Y como nos tienen acostumbrados convirtieron el escenario #3 en la pista de baile donde estas acostumbrado a brillar. Su desencaja puesta en escena es uno de sus mayores atractivos.

Recuperando el pulso

El DCode ha mejorado. Parece que el rincón al que le ha llevado su justa preocupación por el publico en otras ediciones les ha hecho recapacitar. La mayor oferta en restauración y agilidad en los puntos donde canjear tu dinero, aleja la incertidumbre que te produce el ir a pedir mientras los conciertos siguen. Cuantas veces os habéis perdido medio concierto por ir a pedir? Demasiadas. Aún así siguen manteniendo el problema de los baños, que antes de que comenzaran los cabezas de cartel ya estaban desbordados. Lo peor? Que creo que es el problema que se solucionaría con mayor facilidad.

@IbandSonido

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